Gestión Ambiental

Para preservar los recursos naturales existentes dentro de un área protegida es necesario desarrollar una serie de actividades de conservación y manejo de los mismos. Desde la creación del Parque y de acuerdo con el Plan de Manejo de 1986, se estableció el Programa de Manejo y Conservación de los Recursos Naturales del Parque Natural Metropolitano.

Sin embargo, debido a la construcción del Corredor Norte, principalmente, se hizo necesario un cambio en este Programa. Dichos cambios fueron contemplados dentro del “Proyecto de revisión y actualización del Plan de Manejo y Desarrollo del Parque Natural Metropolitano” financiado por Fundación Natura en 1996.

a. Saneamiento en el área Protegida

Uno de los primeros desafíos que hubo que enfrentar al iniciarse el funcionamiento del Parque Natural Metropolitano fue la irresponsabilidad de algunos ciudadanos, quienes depositaban grandes cantidades de basura en los terrenos del Parque.  A lo largo de la vía Juan Pablo II se encontraba toda clase de desechos, desde restos de alimentos hasta automóviles abandonados. Durante los primeros años, las labores en el Parque se concentraron en la realización de jornadas de aseo. En 1988, se organizó un gran día de limpieza en el que participaron muchas personas vinculadas al Parque de aquel entonces.

Gracias a los esfuerzos de muchos, especialmente de los miembros del personal del Parque, la comunidad tomó conciencia de la vital importancia de mantener limpias nuestras áreas verdes. A diferencia de lo que ocurría en la década de los ochenta, hoy al conducir por la vía Juan Pablo II, es posible disfrutar de la belleza de la naturaleza.

b. Sub-Programas de reforestación en áreas críticas

Los árboles forman parte importante en los ecosistemas naturales que incluyen sombra, barreras rompe vientos, movilización y reciclaje de nutrientes particularmente desde capas profundas del suelo, fijación de nitrógeno principalmente por especies de leguminosas, secuestro de carbono, hábitat para muchas especies de aves, insectos, pequeños mamíferos y plantas epífitas.

Otra de las metas propuestas en la creación del Parque ha sido la de rehabilitar aquellas áreas boscosas que habían sido deforestadas, como las aledañas al Corredor Norte. A pesar que, al crearse el Parque en 1985, la mayor parte de su territorio estaba cubierto de bosques de cien a ciento cincuenta años de existencia, también se encontraban extensiones considerables como rastrojos y herbazales.  En 1992, se inició el Programa de Reforestación en Áreas Críticas, en este programa, se consideraron como “áreas críticas” aquellas invadidas por la paja canalera (Saccharum spontaneum) e impactada por la construcción del Corredor Norte; desde entonces se han logrado restablecer siete parcelas a lo largo del Camino del Mono Tití y otras áreas del Parque.

La reforestación es implementada donde la cobertura de árboles ha sido reducida por condiciones climáticas o actividades humanas. La regeneración de la cobertura arbórea induce al mejoramiento de la estructura, protección y la fertilidad de los suelos.

Durante el año 2006, se realizaron dos actividades de reforestación, una en conmemoración del Día del Árbol junto con el apoyo de los niños de Casa Esperanza, y la otra actividad se dio en el marco de la celebración del Mes de los Recursos Naturales con el apoyo de la Autoridad Marítima de Panamá y las Escuelas representantes de los sectores de Panamá Centro y Panamá Oeste.

En el transcurso de 2007, se programaron diversas actividades de reforestación, entre ellas la realizada por los niños de la Fundación Comedor Infantil Divino Niño, en celebración del Día del Árbol decidieron dar su aporte en la conservación del ambiente.  Al igual, Casa Esperanza, la Universidad de Florida (FSU), se sumaron a esta importante actividad, y se logró reforestar 0.35 hectáreas, las cuales han ayudado a minimizar la incidencia de incendios forestales en esta área protegida, sin dejar de mencionar también los aportes al paisaje y el microclima del área.

Gracias al apoyo desinteresado de personas que creen en esta área protegida, en el 2008 se cuantificó un aproximado de la superficie total reforestada hasta la fecha, que oscila alrededor de los 4,752.60 m2. También cabe mencionar que como años anteriores, se realizaron actividades de reforestación con empresas como Cemento Panamá, Concreto, S.A. y Cemento Panamá Comercializadora.

 En el año 2009 se realizó una repoblación del Sendero el Roble, el Sendero la Cienaguita, ambos lados de la Avenida Juan Pablo II y el área de acampar del Camino del Mono tití.  Las especies utilizadas para la repoblación fueron palma real, palma maquenque, espavé, toreta, jobo, corazón de Jesús y piro.

Adicionalmente en el 2009 se dio seguimiento a las reforestaciones, resultando que un 0.5 hectáreas del Parque Natural Metropolitano fueron reforestadas.  Hasta junio de ese año se estima que unos 912 plantones fueron sembrados. pdfNormas para actividades de reforestación (Descargar Pdf)97.45 KB

c. Atención a Fauna Silvestre

Uno de los principales problemas a los que se enfrenta nuestra fauna silvestre, es la pérdida de su hábitat originada por la expansión urbanística. Como resultado de estas actividades de expansión, muchos animales sufren accidentes en las áreas urbanas que les causan lesiones y en muchos casos hasta la muerte. Durante muchos años, el PNM ha trabajado en la atención de fauna silvestre. Gracias a donaciones, al Premio Ford (2005) y a Fundación NATURA (2006) actualmente el PNM cuenta con un recinto que garantiza una adecuada recuperación de los animales que ingresan a este Centro de Atención.

Para el año 2008 – 2009, este Centro de Atención de Fauna silvestre demostró que era capaz de atender al año alrededor de 900 animales ya que para esta fecha se empezaron los movimientos de tierra en el proyecto de Ampliación de Canal.

Este subprograma ha podido reintegrar con mucho éxito alrededor de 1500 animales silvestre a su hábitat en el periodo comprendido entre el 2010 y 2014.

d. Prevención de Incendios en Masa Vegetal en el PNM

Los incendios en masa vegetal afectan de manera directa la fauna, la flora y el suelo. Todo esto sin agregar los efectos sociales que se producen con la pérdida de fuentes de trabajo, daños a las viviendas, aumento de inundaciones, accidentes de tránsito, entre otros.

Estos incendios en masa vegetal ocurren específicamente durante la época seca en áreas provistas de Saccharum spontaneum (paja canalera) y en otras ocasiones se han extendido a las áreas boscosas del Parque.

El Parque Natural Metropolitano presenta factores de riesgo, que generalmente están relacionados a su posición geográfica por lo que exige el manejo adecuado de recurso humano y técnico para lo cual se toman medidas preventivas con el fin de mitigar estos factores que puedan afectar tanto a la biodiversidad como a la población en general.

En el periodo transcurrido del 2009 al 2015 se registraron 18 incendios. Gracias al profesionalismo del personal del PNM para la temporada seca del 2014 no se registraron incendios en masa vegetal y en el año 2015 sólo se registró 1 incendio.

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